¿Qué importancia tiene una fotografía?

No sé si os he contado que me encanta la fotografía… jajajaja

Vale, vuelvo a empezar.

Como me encanta la fotografía, todo lo que es capaz de contener en esa sola palabra, estoy viendo una serie de documentales de RTVE: «Detrás del instante«, que si te gusta un poquito ésta disciplina (atención alumnos! visionado imprescindible!) te recomiendo encarecidamente.

El último de estos pequeños documentales de 30 minutos de duración que he visto es el de Mariví Ibarrola, la fotógrafa de la movida como la llaman ahora. Ella estuvo allí, en plena movida, se metió en medio de todos los grupos, retrató a Duncan Dhu (grupo mítico de mi juventud) cuando llegó a Madrid y todavía no les conocía ni Perri. A ellos y a todos los grupos conocidos y desconocidos de la época con un desparpajo que se refleja perfectamente en sus fotos. 

Te puede gustar o no. Te adelanto que no es mi fotógrafa favorita. Peeeeeero… estaba allí! En mitad de un momento histórico cuando los propios protagonistas no eran conscientes que estaban viviendo y creando algo de lo que se iba a estar hablando durante mucho tiempo. Y a ella le salía de las carnes retratar todo ese ambiente: los grupos, las gentes, las situaciones…

Total, que mientras estaba viendo el documental me asaltó este pensamiento al cual he llegado varias veces por distintos caminos. Pensamiento que también han comentado fotógrafos de más renombre que el mío propio.

Es el tiempo el que le da el valor a la fotografía

Si, el tiempo. A Mariví es el tiempo el que la ha colocado en su sitio como la retratista de un momento histórico en nuestra vida. Pero en mi casa, sin pretender pasar a la historia más que de mi familia, el tiempo ha colocado las fotos de nuestro álbum familiar en su sitio. Es el tiempo el que nos da el valor de esa foto en la que estás con el abuelo que ya no está. O tus padres de novios. O tu hijo recién nacido. O la foto de la abuela sosteniendo en brazos el primer nieto y esa cara de felicidad infinita… Y puedo seguir: la primera casa, aquel viaje con esos amigos, o aquel verano con los primos…

Si, el tiempo es el que da su valor a las fotografías.

Así que no lo pierdas, y haz fotografías de ti, de tu familia, de tus hijos, de tus padres… Y si quieres que yo lleve esas fotografías al siguiente nivel, habla conmigo. Me encantará formar parte de tu álbum familiar.  

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